El nuevo gobernador descubre que una mesa abundante puede dejarlo hambriento. Las restricciones del médico, la alarma del duque y una petición interminable ponen a prueba su paciencia.

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Personajes y lugar
Personajes: Sancho; Pedro Recio; secretario; mayordomo; maestresala; labrador fingido. Lugar: Palacio de Barataria.
Resumen
Pedro Recio retira los platos de Sancho alegando razones médicas hasta impedirle una comida sustanciosa. Sancho exige alimento y distingue entre médicos prudentes y el doctor que le niega todo. Una carta del duque avisa de un ataque y de supuestos asesinos disfrazados, lo que añade sospecha a la mesa.
Un labrador pide audiencia y describe largamente el matrimonio que quiere para su hijo. Después solicita una carta de favor y cientos de ducados para instalar al nuevo matrimonio. Sancho, todavía sin comer bien, estalla y lo amenaza con la silla. El visitante se retira después de cumplir su papel en la burla.
Qué conviene observar
La varilla de Pedro Recio decide qué puede comer quien supuestamente manda. La abundancia visible y la privación efectiva se contraponen. La advertencia sobre enemigos procede del mismo duque que organiza el gobierno como entretenimiento.
Análisis
Nuestra lectura examina la distancia entre dignidad y control. Sancho tiene título y ceremonial, pero depende de servidores que regulan necesidades básicas y noticias. Su cólera no es una respuesta ideal y tampoco se comprende aislada de esa presión. Las teorías alimentarias del médico pertenecen a la sátira y al discurso del personaje; esta ficha no las presenta como recomendaciones de salud.
Una lectura desde hoy
Reflexión original: Un puesto puede conceder responsabilidad sin dar medios ni autonomía para ejercerla. La escena permite preguntar por horarios, descanso y capacidad de tomar decisiones cuando se acepta una función. El problema de Sancho no se resuelve con más ceremonia: Los apoyos que deberían facilitar su trabajo funcionan como obstáculos.
Referencias y texto
Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, segunda parte, capítulo 47. Edición de Francisco Rodríguez Marín, Madrid, La Lectura, 1911–1913, tomo 7. Pasajes consultados en facsímil: P. 183; p. 190; p. 202. Texto del capítulo en el Centro Virtual Cervantes.